Cofradía de San Antonio de Padua - Bajá la novena y rezala en familia -

 

Biografía

San Antonio de Padua

Nos encontramos con uno de los santos más populares de nuestro santoral, y yo me atrevería a decir, que es el más simpático. Su personalidad atrae a muchas personas, muchas de ellas a lo mejor no se han acercado nunca a una iglesia y en cambio le tienen devoción. Es curioso que tenga el sobrenombre "de Padua", ya que nuestro amigo San Antonio no nació en esta ciudad italiana, sino en Lisboa (Portugal). A pesar de ello, fue en Padua, donde se hizo famoso por su virtud cristiana y a los muchos milagros que se le atribuyen.

Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. (Oración del Misal Romano dedicada a San Antonio de Padua).

En este especial te invitamos a conocer la vida de este santo y también una bonita novena actual dedicada a él.

Vida de San Antonio de Padua

"Jesús ha prometido que siempre habrá signos en la Iglesia. San Antonio de Padua es uno de estos signos" (Juan Pablo I)

San Antonio de Padua nació en la ciudad de Lisboa cerca del año 1195, hijo de una familia muy importante de Portugal. Ya desde muy pequeño tuvo una gran devoción a la Virgen María y al Niño Jesús, la cual conservó a lo largo de todos sus años llevando una vida austera y de recogimiento a los demás.

A los 15 años entró en el monasterio de Canónigos Regulares de San Agustín de San Vicente de Fora, cerca de Lisboa. Allí tomó el hábito e hizo profesión durante dos años, para trasladarse después al Convento de Santa Cruz de Coimbra. Fue ordenado de sacerdote probablemente entre 1218 y 1219. Precisamente en Coimbra conoció a la orden de San Francisco, congregación que pasaría a pertenecer para siempre.

Sus primeros pasos de vida santa los realizó en África, pero tuvo que volver a causa de una enfermedad, desembarcando en Sicilia, donde se encontró con San Francisco de Asís. Durante diez años predicó por Italia y Francia congregando a muchas personas que querían oír sus palabras y mensajes de evangelización. Durante todo este tiempo se le atribuyeron muchos milagros y según la tradición, aparte de hablar a los hombres, lo hacía también a los pájaros y a los peces. El 13 de junio de 1231, cuando San Antonio tiene sólo 36 años, muere en el convento de Arcella y es trasladado al convento de Santa María de Padua.

La canonización vino muy rápida, ya que después de su muerte, muchos devotos peregrinaron a su sepulcro atribuyéndole infinidad de milagros. Fue casi un año después, el 30 de mayo de 1232, cuando el Papa Gregorio IX lo elevó a los altares. Por otro lado, el 16 de enero de 1946, el Papa Pío XII lo declaró Doctor de la Iglesia con el título de "Doctor Evangélico".

San Antonio de Padua es conocido también bajo el nombre de "El Santo de los Milagros", "El Arca del Testamento" y "El Santo de todo el mundo". Con este último título lo llamaba el Papa León XIII, y no exageraba, ya que San Antonio de Padua, es sin duda alguna, el santo más popular de la Iglesia, venerado sobre todo, por la gente humilde que sabe descubrir en él la ayuda y el ejemplo en las cosas ordinarias y sencillas. Acudamos a San Antonio con devoción y conoceremos por propia experiencia cuán útil y poderosa es su protección.

San Antonio y el Niño Jesús

En las estampas que representan a San Antonio se le ve contemplando al Niño Jesús o bien llevándole en sus brazos. Esto se debe a su gran devoción que tenía por el Niño Jesús a lo largo de toda su vida. A pesar de todo, hay una tradición, que explica que pocos días antes de su muerte, San Antonio tuvo una visión. Antes de irse a dormir, se le apareció el mismísimo Niño Jesús, sonriente y radiante que iluminó toda la habitación. Esta escena fue vista por un compañero de celda, el hermano Tiso que hizo propósito, a petición de San Antonio, de no contárselo a nadie, pero, una vez muerto el santo, reveló el suceso, que artistas y pintores han venido desde entonces inmortalizando en lienzos y esculturas.
Una interpretación en concordancia a la razón, nos indicaría que el Niño Jesús representado en las estampas de San Antonio es en primer lugar por la devoción ya mencionada que tuvo el santo hacia él, y por el simbolismo de pobreza que representa el Niño Jesús. Una pobreza y humildad que San Antonio llevó siempre.

Un enamorado de Jesús.

El entusiasmo de San Antonio hacia la figura de Jesús se expresaba asiduamente en sus sermones, aquí tienes algunas de sus frases que se le atribuyen:

"Jesús es un nombre dulce que alimenta la esperanza; nombre que es, como dice San Bernardo, júbilo para el corazón, melodía para el oído y miel para la boca".

"Si tú predicas a Jesús, Él ablanda los corazones y dulcifica las ásperas tentaciones. Si piensas en Él, domina tu corazón. Si lo lees, sacia tu mente".

El Pan de los Pobres

A parte de llevar al Niño Jesús en sus brazos, a San Antonio se le representa muy a menudo en diferentes imágenes con un pan en la mano, es el conocido "Pan de los Pobres". Durante su vida, nuestro santo compartió sus alimentos con los más necesitados, uno de ellos, fue el pan. Se dice que incluso iba a las panaderías de las ciudades que visitaba para que le regalaran pan para los habitantes más pobres. Esta pan que vemos en San Antonio, nos indica claramente que también nosotros tenemos que compartir con los que más sufren. En sus sermones, Antonio no se cansaba de invitar a los ricos y poderosos a compartir sus bienes. Aquí hay algunos textos:

"Quienquiera que posea bienes terrenales, retenidos los necesarios para la comida y el vestido, debe darlo a sus hermanos, por quien Cristo murió, si los viere necesitados".

"Y si no socorre y cierra el corazón al hermano pobre, digo que peca mortalmente, porque no está en él la caridad de Dios; pues si la tuviese, con gusto auxiliaría al hermano pobre".

"¡Hay de aquellos que poseen depósitos de vino y grano, y dos o tres partes de vestidos, mientras que los pobres de Cristo llaman a las puertas con el estómago vacío o con su cuerpo desnudo!".


Ofrenda del Pan de los Pobres

Antiguamente había una bonita tradición que era la de comprar un pan el 13 de junio (onomástica de San Antonio) y regalarlo a una persona necesitada. Actualmente, algunos han sustituido el pan por un bocadillo.
También hay otra tradición muy popular, que se ha perdido con el tiempo que era la de comprar, también el 13 de junio, un pan y guardarlo en el hogar en una bolsa blanca durante todo el año. Cuando pasaba este tiempo se mojaba con agua y se les daba a los pájaros. Se decía que nunca faltaría pan en la casa donde había estado.

Influencia del santo, su protección e invocación

Es el patrón, junto con San Francisco de Asís de los franciscanos, pero también lo es de los albañiles y de todos los vendedores en general. Pero por encima de todo, es el santo que ayuda a encontrar "novio" o "novia". También protege los embarazos, a los matrimonios y a todas las personas de buena voluntad. Es un buen santo para invocar contra la presencia de estafadores. También se le otorga la facultad de encontrar objetos perdidos.

El espíritu de San Antonio ha influido muchísimo en la devoción de revistas populares, al menos en España. Actualmente hay 3 revistas con el nombre de "El Mensajero de San Antonio", "El Pan de los Pobres" y "El Santo" que difunden su mensaje no solo en nuestro país sino también en las naciones de habla hispana. Los suscriptores a cada una de estas revistas se cuentan por millares. Una de ellas, "El Mensajero de San Antonio", editada en Zaragoza, tiene más de 85.000. ¡Increíble! Puedes conocer más datos de esta revista y de la basílica que tiene el santo en esta ciudad en http://www.santuariosanantonio.com

Onomástica: 13 junio

Oraciones a San Antonio de Padua

A parte de la Novena que encontrarás en este mismo apartado, aquí tienes dos plegarias que espero que te puedan servir.

Oh blanca azucena de pureza, estrella resplandeciente de santidad, dulce refugio de quien a tí recurre: San Antonio, que tuviste la gran suerte de tener al Niño Jesús en tus brazos, a ti me encomiendo con todo afecto, y te ruego que me tomes también con amor bajo tu santa y serena protección. (Se acompaña con un Padrenuestro)

San Antonio prodigioso, tú que intercediste ante Dios para que hiciera tantos milagros y tantos favores, socorre a este que confiado te invoca. Ayúdanos San Antonio a afrontar nuestras carencias espirituales y temporales de la vida y en la muerte, pero sobre todo concédenos el favor que humildemente te solicitamos a mayor gloria de Dios. (Se expone el favor y se acompaña con un Padrenuestro)

Responsorio a San Antonio de Padua

Si buscas milagros, mira:
Muerte y error desterrados,
Miseria y demonio huidos,
Leprosos y enfermos sanos.
El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.

El peligro se retira,
Los pobres van remediados;
Cuéntenlo los socorridos,
Díganlo los paduanos.

El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Ruega a Cristo por nosotros, Antonio divino y santo, para que dignos así de sus promesas seamos


 

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